Escribiré algunas Reflexiones que me han ayudado en algún momento de mi vida, ahora los compartos aquí con ustedes Iré subiendo poco a poco algunas de las reflexiones.
Hablemos de la meditación. ¿Por qué meditar? El meditar no tienen ninguna contraindicación por lo tanto siempre trae grandes beneficios, al cuerpo, mente y el espíritu. Físicamente es una práctica extraordinaria para relajarnos, prevenir enfermedades. Por medio de la meditación eliminamos el estrés, tranquilizamos el sistema nervioso, serenamos nuestra psique.
Aquietar la mente:
Aquietar (acallar) la mente es la parte más difícil para lograr la meditación correcta. El vaciado mental es muy necesario, para que la meditación sea profunda. Los impedimentos de la meditación suele ser esa cantidad de pensamientos que fluyen en nuestra mente –que no nos permiten escuchar nuestro interior, tampoco nos permite profundizar en nuestro espíritu.
Aquí expongo algunos ejercicios para ayudarnos:
• Cuando estemos relajados nos vamos a visualizar frente a una vía de tren. Durante un rato observaremos el paisaje que vemos, la vía a nosotros mismos. Mantén la imagen durante un instante.
• Cuando la imagen sea totalmente clara, comienza a escuchar el sonido de un tren que viene por la izquierda, vas a escuchar cómo se va acercando poco a poco.
• Después de unos segundos por fin lo puedes observar el tren que escuchabas que venía por la vía por el lado izquierdo se detiene frente a ti. Te le quedas admirando durante un rato, miras lo largo que es, su color, sus vagones, su textura, todo lo que puedas captar mirando al tren.
• Visualiza que tus pensamientos se convierten en hojas de papel por ejemplo: en una hoja de papel puede estar el problema que tienes con tu trabajo, las facturas, las discusiones, etc.
• Es importante que te tomes el tiempo de visualizar con exactitud cada pensamiento. A medida que los vayas transformando en hojas, los vas ir introduciendo en cada uno de los vagones del tren, tomate el tiempo que necesites para depositar la hoja dentro del vagón. Cuando por fin hayas logrado colocar todas las hojas en los vagones.
• Observaras como el tren se marcha llevándose con el todos tus problemas. Poco a poco escuchas como se aleja.
• Ahora estas de nuevo ante la vía solitaria pero esta vez sin ningún pensamiento que obstaculice tu meditación
• Este ejercicio también lo pueden usar cuando la mente da vueltas en un mismo asunto, a trevés de este ejercicio podemos encontrar tranquilidad y descanso.
Si quieres saber cómo ayudarte con los elementos; agua, fuego, tierra y aire haz click encima de los nombres.
¡Gracias por tu visita!
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