
Cansada de su viaje duerme en su carruaje,
huye del mundo que la rodea dulce princesa esta aburrida
y cansada de la falsa imagen…
Un castillo lleno de ecos donde solo
se escucha las voces de los sirvientes.
Dulce princesa rodeada de maleza en el campo
quedó dormida llorando, preguntándose si había hecho lo correcto…
Pero la ilusión de vivir una vida simple le tocaba las puertas de su corazón.
No sabía si anhelaba un príncipe, ella solo quería pasar
por el mundo como una mujer normal… sin una etiqueta puesta…
Solo tenía deseos de caminar entre las personas,
sentir la necesidad y ponerse a obrar.
Al despertar continuo su viaje aun perdida en el monte,
quería llegar a donde la gente tiene la necesidad,
quitarse los trajes y vestirse de trapo…
Al ver la ciudad se bajó de su carruaje liberando a su caballo
se quitó los zapatos se revolcó en el suelo hasta dejar su traje sucio
lo desgarro un poco se despeino… Y comenzó su aventura…
Al encontrarse en el pueblo perdida entre la multitud de la plaza
vio niños que pedían dinero, vio madres con sus hijos vendiendo dulces…
No pudo contener el deseo de ayuda, se le escaparon entre palabras
algunas lágrimas… Pensó todo lo que tengo en mi hermoso castillo…
Y aquí habita la pobreza, el hambre y el dolor…
Sin embargo llevando poco tiempo con los pies en el suelo se dio cuenta
que estos “pobres” como lo llamaban en su castillo tienen más espíritu de riqueza, que todo el oro que pueda tener su hermoso castillo.
La princesa jamás volvió a su castillo
nunca más volvió a escuchar el eco retumbar.
Aunque su castillo era hermoso, jamás le pudo regalar, el amor ni el calor humano que descubrió en el pueblo…
Descalza, sucia, encontró qué su alma se regocijaba y se sentía parte de un lugar. Y como en todo cuento fue inmensamente feliz, sin príncipe, sin castillo… pero con muchas personas a su alrededor.
Simplemente Saudy ~_~.
Imagen de la red